"El centro de TODO es Jesús... incluso de tu familia"
- 11 nov 2020
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¿Te has preguntado qué sería de una célula sin su núcleo? Pues yo tampoco hasta el día de hoy… Si bien sabía que el núcleo de la célula es una parte muy importante de la misma, implícitamente dejaba de lado lo esencial de esta parte, que compone a la unidad anatómica fundamental de todos los organismos vivos.
La función del núcleo es mantener la integridad de los genes y controlar las actividades celulares, regulando la expresión génica. Por ello se dice que el núcleo es el centro de control de la célula y sin este, todo el material genético queda disperso (procariota). ¿Y por qué te digo todo esto te preguntarás, qué tiene que ver?
Pues porque así mismo es Jesús, Él es el centro de TODO… Incluso de tu familia.
Jesús es la piedra angular, la cabeza del universo, la creación, la Iglesia, y por ende… de la familia. Con Él, la unidad, el control, la integridad e identidad definida y la esperanza cobran acción y significado. Sin Él, estamos dispersos, fuera de control, propensos a los conflictos y no saber cómo resolverlos.
La Palabra de Dios registra que si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán pues cordón de tres dobleces no se rompe pronto (Eclesiastés 4:12). Por eso, estar en Cristo, tener una relación íntima con Él es esencial para las familias, aún más en los tiempos que estamos viviendo actualmente, donde los medios asedian constantemente la integridad de la institución social más importante del mundo.
La familia es la célula básica de la sociedad, de esta se compone el universo social en el que nos desenvolvemos, y Jesús es el núcleo. Por eso es tan importante tener a Jesús en el centro, pues Él es vital para que la familia viva plenamente, Él es la esperanza que nos acerca al Padre, su cuidado y sus promesas, al tener una relación profunda con Él, podemos aceptarnos los unos a los otros, entendernos y levantarnos los unos a los otros en este mundo que va en decadencia.
A pesar de la situación actual en el mundo, hay esperanza en Jesús, si guardamos sus mandamientos y lo ponemos en el centro como el núcleo esencial que nos mantendrá íntegros y prevaleciendo ante toda circunstancia.
¡Bendiciones!
Fuente: Inspirado por el Señor y el artículo de Rev. Bustillo, S. (2017). “Jesús el centro de mi hogar” a través de Faithlife Sermons




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